Es una técnica que combina la kinesiología con la terapia energética para liberar bloqueos emocionales y energéticos. Actúa en el subconsciente, ayudando a eliminar traumas, creencias limitantes y patrones negativos que impiden alcanzar el máximo potencial.
Durante la sesión se realiza un testaje kinesiológico para detectar desequilibrios energéticos. Se aplican protocolos variados como la limpieza energética, activación de endorfinas y trabajo con hologramas, para restaurar el flujo de energía y elevar la vibración.
Los hologramas representan eventos traumáticos o dolorosos que han dejado un impacto energético. Se abordan siete tipos, como el holograma de culpa o el de traición, para liberar el shock energético asociado.
Mediante el uso de imanes y testaje kinesiológico, se limpia el campo magnético, el aura y los sistemas energéticos, aumentando la vibración y eliminando bloqueos profundos.
Se trabaja en la activación de endorfinas, la armonización de planos y la restauración de órganos para elevar el bienestar físico.
Libera patrones negativos y creencias limitantes, mejorando la claridad mental y el equilibrio emocional.
Alivia tensiones físicas y problemas relacionados con el estrés mediante la restauración del flujo de energía.
Reconecta con tu propósito y eleva tu vibración para vivir más alineado con tus capacidades y aspiraciones.
Mejorar tus relaciones es posible al liberar bloqueos emocionales, lo que te permitirá comunicarte de manera clara, efectiva y desde el corazón.
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